Extrañamente, el director de la acaramelada pero efectiva "¿Bailamos?", Peter Chelsom, ha sido el encargado de dirigir la primera película de la mina de oro de Disney, "Hannah Montana". Básicamente, si ya no llevas bolsos con la cara de Miley Cyrus, está película te resultará un castigo. Desde 2006, Cyrus y su padre, Billy Ray, llevan trabajando en la serie, y con el éxito cosechado en todo el mundo con la historia de la chica `normal´transformada en estrella del pop en secreto, llega el turno de la película. La historia central es básicamente `disneylandia´: Miley es una chica sureña de Tennessee que se muda a Los Ángeles para triunfar en la música, con el resultado de llevar una doble vida como Hannah Montana. Para ello, utiliza una peluca rubia... En la película, su padre quiere alejarla del estrellato para que regrese a sus raíces y la lleva en secreto hasta su hogar. Lo más impactante de esta producción es la dirección de Chelsom, ya que no parece haber nada en el filme que denote su experiencia. Cinematográficamente mala y tediosa.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.