Protagonizada por Ryan Gosling, quien obtuvo una nominación a los Oscar como mejor actor por este filme, interpreta a Dan Dunne, un hombre que cada día hace un esfuerzo sobrehumano para volver del territorio del `otro lado´ que son sus cuelgues de adicto para tratar de inspirar amor por el conocimiento y la capacidad de hacerse preguntas y encontrar respuestas en un grupo de adolescentes. Su vida se ve unida, de forma fortuita, a la de una niña. En parte, si el espectador ha de ser sincero, la parte más interesante de la trama de esta cinta está en cómo Dan consigue pasar de ser un profesor responsable e inspirador a un yonqui sin remedio que necesita su dosis para continuar con una vida normal. Es muy interesante observar cómo alguien que parece estar hundido y sin capacidad de regreso lo hace y con una lucidez extraordinaria. Es una pequeña enseñanza de este drama dirigido por Ryan Fleck que trata de no desmoralizar al adicto, que le coloca en una situación de lucidez y responsabilidad y que le otorga un papel digno y con sentido.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.