Una historia de magia ancestral que se desarrolla en nuestro tiempo, aunque uno no se sienta atraído por este tipo de historias, historias de fantasías, realmente nos encontramos con relato apasionante que entusiasma. Esta es la segunda parte de una trilogía que logra que el cine ruso se reinvente a si mismo, generando en el espectador una nueva imagen, más internacional, con una historia original y emocionante para el público en masa. Verdaderamente innovadora en el campo visual, marcando un estilo y sentido original, ha conseguido extrapolar lo mágico, milagroso y sobrenatural a nuestro estilo de vida. Una historia realmente especial porque mezcla la fantasía con la realidad. Podemos también agregar que los personajes son realmente profundos y aportan una intensa complejidad al argumento que contrasta con las películas americanas, tal vez el cine ruso tenga este condimento que lo haga diferente. Realmente esta película es una buena combinación, tiene fantasía, drama, emoción y además acción, para atraer al público a un cine no muy conocido pero que tiene bastante que decir. Mucho mejor que la primera.
Jerry Bruckheimer nos trae su primera película en 3-D, una cinta para toda la familia en la que descubriremos que existe un programa encubierto del Gobierno...