Por fin llega a la cartelera este film franco-suizo de Lionel Baier que se pudo ver en el Festival de Cine de Sevilla en 2004. Baier, uno de los cineastas más activos y polifacéticos del cine helvético, asume en esta película varias funciones. Por una parte es el director, pero también el coguionista y figura en el reparto. El film gira alrededor de la vida desordenada y confusa de Loïc, un joven veinteañero que confunde sentimientos y deseo. El protagonista se gana la vida trabajando en una fábrica de chocolate, pero, por las noches, completa sus ingresos prostituyéndose al mejor postor. Al tiempo, sus relaciones personales son complejas y están llenas de una confusión que parece impregnar toda su existencia. Por un lado, está Marie, su mejor amiga con la que pasa algunas noches y por la que quizás sienta algo. Pero nada está claro. Por otra parte, se aproxima a la nueva estrella del equipo de fútbol de su ciudad, un joven portugués. En medio de la confusión, el joven también establece contacto con otro curioso personaje al que conoce en un McDonalds. Una buena oportunidad para acercarnos a una de las cinematografías europeas menos conocidas. Entre los intérpretes destaca Natacha Koutchoumov, una joven actriz suiza de origen ruso que ha desarrollado la mayor parte de su carrera en el teatro, siempre entre su país natal y la vecina Francia.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.