El drama de época "Gabrielle" es una adaptación de la novela The Return, de Joseph Conrad. En ella, una pareja, después de diez años de matrimonio, se descubre sin amor. El hombre que vive en un mundo bajo control, sin la menor duda, ve su universo vacilar cuando su mujer lo abandona precipitadamente antes de volver. Romance de corte teatral que cuenta con una historia potente, un buen dúo el de Greggory-Huppert, y un realizador, Patrice Chéreau, que realiza una de sus mejores películas, dándole al conjunto tensión visual a juego con los diálogos cortantes y envenenados. Su apuesta es de las que entre festivales puede no gustar a algún crítico pero que apartada de la saturación, degustada en solitario provoca gozo dramático como es difícil de ver hoy en día en las carteleras. Huppert da un recital de interpretación y Greggory pone toda la carne en el asador interpretando al marido, que se va volviendo loco según avanza el filme ante la incomprensión que le provoca el comportamiento de su esposa. Este material da un gran juego maravilloso y espectacular. Las sensaciones surgen cuando un día alguien se va y regresa tarde, cuando suena la campana al fin y el mundo ha cambiado drásticamente. Es duro vivir en la misma casa cuando no se quieren las mismas cosas. Con estos elementos y un buen director detrás algo bueno ha de salir, al menos interesantes aportaciones.
Mark Wahlberg se mete en la piel de uno de los personajes más carismáticos de los videojuegos, un atormentado policía en busca de los asesinos de su familia.