Ambientada en los años 30, y protagonizada por Scarlett Johansson y Helen Hunt, A good woman nos cuenta una historia de desencuentros en la alta sociedad. Un joven matrimonio, en plena luna de miel, se encontrará con una mujer mayor y atractiva, a la que se la vinculará posteriormente con el joven esposo. Los continuos equívocos producidos por las habladurías de la gente, pondrán en jaque a la joven pareja. Siempre resulta un placer retornar a un pasado tan luminoso como la época representada, pero a la vez, también observamos la maledicencia que habitaba en una clase encopetada que vivía de mantener las apariencias. Aunque no resulte un argumento nuevo, las buenas interpretaciones de los protagonistas nos ofrecen un entretenimiento agradable y discernido, que el espectador agradecerá. Producto que disfrutarán plenamente los nostálgicos del celuloide clásico.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.