Este thriller americano nos trae devuelta a la gran pantalla a Anthony Hopkins, que vuelve a encarnar a uno de los personajes que mejor le sienta, un asesino a sangre fría. Acompañado por la joven promesa Ryan Gosling (Half Nelson), tejen una historia que atrapa de principio a fin, jugando al gato y al ratón. Crawford (Hopkins) asesina a su esposa porque le había engañado con otro y queda libre debido a un error en el juicio. Beachum (Gosling) el fiscal del caso ante el veredicto de inocencia, empieza a investigar por su cuenta para demostrar su culpabilidad. Aunque esta película no destaca por aportar nada innovador al género, con sus brillantes interpretaciones, un argumento inteligente y sorprendente, el espectador no se aburrirá jamás.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.