Drama de producción española que desconcierta al espectador en más de un instante. Por momentos emplea la comedia y por momentos se desplaza al terreno del thriller psicológico. Jaume Bayarri y Manuel Valls, los directores, tratan de dar respuesta a una pregunta aterradora: ¿Por qué no nos quieren como desearíamos que nos quisieran? El interrogante que plantea el guión de Sandra Sanjuan y Manuel Valls coloca ante nuestras narices un problema de primera magnitud de la sociedad en la que vivimos: la búsqueda de camino y el reconocimiento humano. Esa búsqueda y la rebelión constante contra ella también plantea una lucha que más de un psicoanalista definiría como una neurosis obsesiva con comportamientos masoquistas. Nos hacemos daño para hacer daño a los demás y que así nos dediquen esa atención que nos niegan... aunque sea de un modo negativo e, incluso, en conflicto. Preferimos enfrentar la pelea que la armonía porque la primera es una situación que nos resulta familiar y conocida, y la segunda es un terreno poco explorado y que plantea demasiadas lagunas. Bayarri y Valls dibujan personalidades de niños heridos que dan respuestas infantiles a pesar de estar bien entraditos en edad. Más de uno se verá reflejado, si quiere, y obtendrá respuestas sobre sí mismo... es una oportunidad y una lección humana.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.