Ricard, un artista cuya depresión ya afecta a su carrera y a su vida sentimental, es sentenciado a realizar 120 horas de trabajo social. Tendrá que ser el "cuidador" de Jane, una muchacha que padece una extraña enfermedad. En un primer momento él piensa que no es la persona indicada para este trabajo, sin embargo los dos llegan a establecer una especie de tregua que da paso a una amistad. Es entonces cuando Jane deja a Richard boquiabierto. Le dice que tiene que ayudarla a conseguir su desea más anhelado: tener una experiencia sexual. Richard no sabe cómo reaccionar. Está anonadado.
