El nombre de Isabelle Mergault resulta bastante desconocido fuera de Francia, aunque en este país es una de las actrices más prolíficas además de una fértil escritora de televisión. "Eres muy guapo" ("Je vous trouve très beau", 2005) significa su debut, sencillo y correcto, en la dirección cinematográfica. Lo más bello de "Eres muy guapo" es precisamente esta simplicidad, la falta de pretensiones elevadas con que Mergault enfrenta una comedia decididamente clásica, en su historia y en su desarrollo visual. Porque aunque la historia de "Eres muy guapo" sea contemporánea en el trato de la globalización como tema central, nos encontramos ante una comedia romántica al uso, sin grandes novedades, pero bien resuelta y cálidamente actuada. Elena (Medeea Marinescu) es una madre soltera rumana, empeñada en buscar en Francia la fortuna que no encuentra en su país. El cómico Michel Blanc ("Besen a quien quieran") es el gruñón Ayme, que tras quedarse viudo necesita una mujer que limpie, cocine, y se ocupe de sus necesidades básicas. Las bromas que se suceden tienen que ver con las dificultades que tiene Ayme para justificar la presencia de Elena en su casa, y a partir de que uno de los dos considere la posibilidad de un romance y quiera seducir al otro. La propuesta es antigua, pero Mergault la vuelve muy funcional gracias a todo el espacio que permite a sus actores y a la dulce construcción que hace de sus personajes en el guión. Consigue hacer sonreír.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.