Nick Marshall, un exitoso publicista de Chicago, nunca ha podido comprender la mentalidad femenina, a pesar de su amplia experiencia con el sexo opuesto. Para él las mujeres son juguetes en los que no vale la pena profundizar, y es precisamente su carácter misógino lo que le ha mantenido alejado de su hija, una hermosa chica de quince años.








