Nora Ephron dirige la película y la co-escribe junto a su hermana Delia. Entre las dos han dirigido y escrito Tienes un e-mail, Colgadas, Cuando Harry encontró a Sally, Algo para recordar y Uno para todas (actualmente en cartel). Así que las chicas son solventes. Embrujada viene hechizándonos ininterrumpidamente desde ese cine pequeñito que es la tele desde 1965. Así que su adaptación al cine no debería fallar. No, no lo hace. Y gran parte del mérito de la adaptación de Embrujada consiste en que sus artífices han sido lo bastante inteligentes como para aprovechar el tirón de la serie pero para saber que una película con la candidez e ingenuidad de ésta no tendría sitio en 2005. No, no cuando en la televisión de hoy existe Embrujadas, otra serie muy loable pero en que las hechiceras tienen problemas más mortales que sus madres y pechos considerablemente más voluminosos que Samantha. El giro que las Ephron han dado en el guión de Embrujada resulta precisamente de comparar los años 60 con la actualidad, aprovechando y deleitándonos con la reconstrucción de la serie pero vista ésta y los temas que trata con la perspectiva que da el tiempo. Will Ferrell (de la parte cómica de Melinda y Melinda) es Jack Wiatt, un actor a lo Mel Gibson que tiene una exitosa carrera en pendiente descendente a lo Mel Gibson. Entre sus manos cae la jugosa posibilidad de rodar una película que adapte Embrujada (¿quién se resistiría? Nora Ephron no lo ha hecho): él sería Darrin, el marido de la bruja, pero tienen el problema de que ninguna actriz se adapta al personaje ni consigue movilizar sus fosas nasales como lo hiciera Elisabeth Montgomery en el original. Hasta que da con Nicole Kidman en una librería y le propone actuar. Para Jack ella es perfecta como partenaire porque no es ni actriz ni famosa y no le quitará protagonismo. Para ella es perfecto porque en realidad es una bruja que, como Samantha, no quiere hacer uso de sus poderes para triunfar en la vida. Y ya están todos los elementos de esta buena comedia establecidos: la serie original está en el set de rodaje; la relación entre Samantha y su madre Endora está en forma de un padre (Michael Caine) que desaprueba que su hija pretenda vivir sin magia; y la historia de amor está, aunque lejos de la perfección de la que se daba entre Darrill y Samantha. Kidman es una mujer "Elle", fuerte, independiente y que no tiene por qué tragarse a tan egocéntrico partenaire masculino... sin usar la magia.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.