Los oscarizados George Clooney y Renée Zellweger se enfrentan en una ingeniosa comedia romántica inspirada en los curiosos comienzos de la liga profesional de fútbol americano en 1925. Mucho antes de la época de las animadoras, de primas y fichajes multimillonarios, de contratos publicitarios exorbitantes, se jugaba por el mero placer de jugar. Eran chicos duros y brutos, malhablados y testarudos. Eran duros de pelar. En esta ocasión, Clooney dirige y protagoniza una de sus apuestas más tiernas y `lights´ con romance de por medio. Clooney interpreta a Dodge Conelly, el capitán de los Duluth Bulldogs. Para levantar el ánimo del equipo y el interés nacional por el deporte, contrata a un condecorado héroe de guerra y una estrella de la universidad de Princeton. Enseguida aparece en escena Renee Zellweger como una periodista criticona dispuesta a desenmascarar los planes de Dodge. Una película que nos recuerda a "El cielo puede esperar" de Warren Beatty, un filme con imperfecciones, pero mejor que esta moderna propuesta de Clooney. El filme pasa la prueba pero no supera las expectativas. "Ella es el partido" es una comedia suave que parece no conducir a ningún lado y perderse entre las ideas del director que intenta incluir críticas sociales y políticas.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.