Basada en una historia real y dirigida por el debutante y guionista de Atrapame si puedes, Jeff Nathanson, El último golpe es una comedia picara y graciosa que entretiene pero no entusiasma. Matthew Broderick interpreta a Steven Schats, acomodador de cine que sueña con poder realizar una película como director sobre un guión que él mismo escribió; y que adora a cualquier personaje relacionado con la industria del cine. Alec Baldwin es Joe Devine, un agente del FBI atrapado en un puesto de bajo reconocimiento en Rhode Island y ansioso por escalar en su labor. Cuando se entera de que algunas empresas relacionadas con la mafia están trabajando con algunos puestos dentro de la industria del espectáculo, se le ocurre una idea: preparará una trampa produciendo una película que tentará a los mafiosos de Providence y los delatará. Aunque para empezar necesita un guión y un director lo bastante ingenuo como para no descubrir el plan y obviamente ese es Schats. Gracias a la característica inocencia de los personajes de Broderick, Schats se convierte en un hombre adorable para el público, aunque llega provocarnos pena por su estupidez. El guión preparado trata sobre una heroína en el medio del desierto de Arizona; pero, Devine necesita permanecer en Rhode Island, por lo que convence a Schats de que la película se puede realizar allí sin necesidad del desierto.
El último golpe no es una película enteramente graciosa sino que esta compuesta por una serie de escenas divertidas esporádicas. Probablemente esta formula no funciona en otras comedias pero en este filme es perfecta porque consigue mantener al espectador atento esperando una nueva escena.
Uno de los detalles más importantes del filme son sus protagonistas. Las actuaciones son muy buenas, especialmente la de los artistas en papeles secundarios. Joan Cusack es espontánea y divertida realizando un papel que aunque no tiene ninguna necesidad en la historia, sí que se transforma en una pieza clave de las escenas cómicas.
Lo divertido es que comenzamos viendo a un agente hambriento por reconocimiento y ascenso laboral, dispuesto a utilizar los sueños de otro para realizar su trabajo, pero que poco a poco comienza a disfrutar su papel como productor y llega a esforzarse por realizar la película.
El guión es bueno, pero el filme consigue su propósito gracias a sus protagonistas. Aunque los diálogos y el desarrollo podrían haber sido mejor, El ultimo golpe es una película fácil de disfrutar. Considerando que es una comedia que hace reír sinceramente, podemos perdonar las imperfecciones.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.