James Mangold ha hecho un gran trabajo con "El tren de las 3:10", el remake de la cinta homónima estrenada hace más de 50 años. La cinta cuenta en su reparto con dos actores de gran fuerza, como son Christian Bale (Batman) y Russell Crowe (Gladiator). Su trabajo ha sido calificado como excelente, y sólo su nombre ya es motivo suficiente para pagar la entrada pertinente en el cine. Los personajes secundarios tampoco le van a la zaga. El género western parece recuperarse con esta cinta, donde reinaba la violencia sin sentido. Sin motivo aparente, la película llega a nuestras pantallas un año después de estrenarse en los Estados unidos, y es que sorprende que una película como esta haya tenido algún problema en la distribución. En la pasada edición de los Oscar, estuvo nominada a la Mejor Banda Sonora y al Mejor Sonido. Como buena película de western que se precie, estamos ante un film de vaqueros, duelos y valores como el heroísmo, la valentía y el honor.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.