El príncipe y yo, es una película dirigida por Martha Coolidge y protagonizada por Julia Stiles y Luke Mably. Cuenta la historia de una joven estudiante de medicina, Paige, que sin saberlo se enamora de Edward, el príncipe de Dinamarca, que se encuentra estudiando de incógnito. Una vez que su amor es descubierto y divulgado por la prensa, él debe regresar a su país para hacerse cargo de la corona. Paige, se verá en el medio de protocolos y deberes reales, debiendo decidir si su destino será al lado de su príncipe o como médica en algún lugar pobre del mundo. La película a veces empalaga de lo dulce que es, no posee un guión sólido y en los momentos en los que se pierde interés es rellenado con modelitos reales o besos apasionados. En general, es una historia para ver con alguna adolescente enamorada, que sueña con esa clase de historias. Cabe destacar el gran parecido del actor con el príncipe William de Inglaterra, que quizás le sirva al director para captar la atención de todas las jóvenes que siguen la vida de este personaje.
Las actuaciones son buenas, destacando a Julia Stiles, que ha demostrado con sus últimos filmes que es una actriz real y que no es un producto pasajero.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.