Rob Schneider protagoniza y dirige su propia película, "El gran Stan", una comedia ridícula y divertida de las que ya nos tiene acostumbrados. Acompañado por David Carradine, Rob nos cuenta la historia de un hombre débil y miedoso que tras descubrir que irá a la cárcel por fraude, decide entrenarse con un experto en artes marciales para poder sobrevivir en su nuevo hogar. Lo curioso de esta producción, es que aunque estamos acostumbrados a ver a Schneider en películas que sobrepasan lo absurdo, en esta ocasión parece haber aprendido la lección y utiliza todos los elementos de la comedia en su justa medida, convirtiendo a "El gran Stan" en una grata sorpresa para aquellos que quieran pasar un buen rato en el cine.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.