Con una gracia y un humor irresistible, Sopeña adulto (Emilio Gutiérrez Caba) evoca, desde el presente, sus recuerdos de entonces: la escuela cotidiana, la radio local, los tebeos de Roberto Alcazar, el cine de los jueves con Franco inaugurando pantanos y "Yon Güein" persiguiendo y matando indios.
