Este drama de producción italo-británica construye una historia ambientada en la Alemania de principios del siglo XX. Hoy entendemos con claridad que los hijos no deben ser apartados de sus padres, que han de recibir una educación abierta y de respeto mutuo y que, por excelentes que sean sus aptitudes artísticas, éstas nunca han de ser el motivo de su vida sino un complemento. Sin embargo, esto no ocurría aún hace cien años. La psicología apenas era un cigoto de lo que es en la actualidad y, ni mucho menos, se tenían en cuenta los deseos de un niño y sus ideas sobre su propia vida. Película opresiva pero con un potente argumento que muestra, sin tapujos, que el amor es innato en los seres humanos y que éste ha de salir y crecer por sí mismo. Si se le da la oportunidad lo hará de un modo sano y generoso. Si no, lo hará igualmente, pero en su forma más negativa y destructiva. Brillante actuación de Jacqueline Bisset. La dama de la gran pantalla no ha caído en la tentación de pasar por el bisturí de la cirugía estética y luce su esplendor maduro con total dignidad.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.