El tándem Steven Soderbergh - George Clooney funciona en dos direcciones: realizan proyectos para "hacer taquilla" y otros en los que no les importa dejarse los cuartos para hacer lo que realmente quieren y les gusta. Es el caso de "El buen alemán"; un filme en blanco y negro que ha tenido, por lo general, una acogida discreta. Como intento de hacer algo innovador, la película no está mal. Cuenta una historia de intriga cuando la Segunda Guerra Mundial está a punto de llegar a su término. Lo mejor de la cinta es la fotografía y, por supuesto, el vestuario. La ambientación también se lleva una nota alta. Lo único que no termina de funcionar es el binomio Blanchett-Clooney. Parece curioso pero el galán de los galanes de la actualidad no ha terminado de conectar con la australiana. Sin esperar ver una obra maestra, es una buena opción si lo que se pretende es conocer algún detalle curioso sobre esos últimos momentos del conflicto bélico que implicó a un mayor número de países en toda nuestra historia. Entretenida, correcta y elegante.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.