Después de presentarse en el Festival de San Sebastián, llega a las salas cinematográficas El Bosque, la más reciente producción del aclamado director del suspenso y el thriller psicológico, M. Night Shyamalan. La historia transcurre en un tiempo incierto, a pesar de que la producción promocionaba que se trataba de 1897, en realidad el vestuario, el lugar y la pronunciación no parecen precisamente de esa época, sino por el contrario, anterior. El Bosque, que en su titulo original sería La Villa, nos habla de una pequeña comunidad ubicada en el medio de un bosque que se encuentra alejada de cualquier ciudad o pueblo. Los habitantes de esta aldea viven con un continuo temor: a las criaturas que habitan el bosque. Como en todo grupo social, un grupo ejerce la función de líder, y en este caso son los ancianos que no incluyen en las reuniones y toma de decisiones al resto de los aldeanos, como una especie de grupo élite de Stepford. Aunque hasta ahora habían conseguido convivir con las criaturas en paz, ya que ni ellas se acercaban a la villa ni ellos al bosque, Lucius comienza a cuestionar porqué no puede intentar cruzar el bosque. En la historia también conocemos a Ivy, la hija ciega de Edward, líder de la villa y a Noah, un adulto con retraso mental enamorado de ella, al igual que Lucius. A partir de allí, algo terrible le sucede a alguien, que no desvelaré qué, quién ni como y deben enviar un emisario en busca de medicinas al pueblo más cercano a través de el bosque. En el filme se pueden distinguir elementos de La Bruja Blair y detalles de Señales, aunque en este caso las criaturas del bosque están mucho mejor elaboradas que aquellas que asustaban a Mel Gibson; a pesar de contener drama, suspenso, romance y secretos demasiados ocultos, si el espectador espera ver terror no quedará satisfecho.
En los últimos años Shyamalan se ha ganado la fama de gran director del nuevo cine de terror psicológico, aunque después de Señales, esperábamos algo más aterrador. Su gran obra maestra, Sexto Sentido, le valió ese reconocimiento, pero parece que el esfuerzo lo dedicó por completo en sus anteriores producciones, y ahora El Bosque se convierte solo en victima de las propias ambiciones de los estudios, productores y director.
El gran fallo de El Bosque es su secreto. La trama gira en torno a algo que el espectador desconoce y que es el centro de la historia, un secreto que gracias al gran trabajo de Shyamalan en construir historias, no conseguimos desvelar hasta que nos es revelado. Pero ahí está el problema, una vez descubierto pierde todo su encanto, debido a lo absurdo que es.
El trabajo de los actores es muy bueno, comenzando con su protagonista Bryce Dallas Howard, hija del director Ron Howard que consigue captar la atención del espectador con su sencillez y dulce expresión. Joaquin Phoenix repite con Shyamalan después de Señales, Sigourney Weaver, William Hurt y Adrien Brody.
El galardonado y aclamado compositor, James Newton Howard, se ha encargado de la música que acompaña la historia, volviendo una vez más a impactarnos con su talento para transmitir emociones y situaciones a través de la banda sonora.
En general El Bosque es un buen thriller de suspenso e intriga, pero aquellos que esperaban volver a vivir el terror de sexto sentido, no lo verán en este filme.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.