John Lee Hancock dirige El Álamo, una superproducción de los estudios Disney basada en la historia real transcurrida en 1836 sobre la batalla de Texas, en la cual alrededor de 200 tejanos resistieron durante trece días dentro del fuerte del Álamo, luchando contra un gran grupo de mexicanos por la independencia de Texas. Un reparto excepcional conforman los principales créditos del filme; Patrick Wilson, Jason Patric, Billy Bob Thornton, Dennis Quaid y Emilio Echevarría entre otros... pero no... no es suficiente. Una vez más Disney falla en su elección y lo que debería haber sido una película sobre un grupo de heroes se convierte en una recopilación de escenas e historias ya vistas, que hacen que el filme entero se convierta en un interminable deja vu. El Álamo no es un filme épico, tampoco es totalmente bélico, ni llega a ser dramático... es tan solo una intento por recuperar el dinero invertido en otras producciones (fracasadas) del estudio, creyendo que uniendo a antiguas leyendas y personajes históricos, el éxito estaba asegurado. Aunque la historia del Álamo es bastante conocida en Estados Unidos y principalmente en el estado Texas, la verdad es que poco sabemos de este lado del océano sobre ella, y el fallo en este caso es que en vez de explicarnos el qué, donde y porque con detenimiento, rápidamente colocan al espectador del lado de los tejanos dejando a los mexicanos tan solo como un grupo usurpador de tierras.
Los personajes del filme forman parte de la historia de independización americana y en este caso utilizan el carisma de cada uno al extremo. Pero poco tienen de carismaticas sus interpretaciones, Jason Patric es Jim Bowie un guerrero borracho que pasa más de la mitad de la película muriendo de una enfermedad parecida a la tuberculosis; su compañero Travis, interpretado por Patrick Wilson, es un hombre ambicioso que deja atrás a su mujer y sus hijos; Houston, personificado por Dennis Quaid, es un oportunista dispuesto a cualquier cosa por conseguir esa independencia que tanto busca. Finalmente son Thornton y Echevarria los que se ganan el mérito del filme. El primero como el legendario David Crocket y el segundo como el General mexicano Antonio Miguel López de Santa Ana. Como de costumbre, Thornton es excelente en su papel.
El filme debió ser estrenado en Estados Unidos a finales del año pasado, pero se pospusó hasta abril del 2004 por varios motivos. Por un lado, la cinta orginal de más de tres horas de duración no era exactamente lo que los estudios esperaban, por eso hubo varias ediciones finales del filme; por otra parte en el mismo mes de diciembre otros filmes se estrenaban, que si lo vemos en detalle hubiera sido aun mas perjudicial para los estudios: ya que posee luchas sangrientas relacionadas con la etnicidad de sus heroes como El último Samurai; nos muestra la dura vida del suroeste fronterizo como Desapariciones; y nos transporta a una lucha sangrienta de cientos de personas con varios cadáveres por medio, como Cold Mountain.
En un comienzo, El Álamo iba a ser dirigido por Ron Howard con un presupuesto aun más elevado y que aspiraba estar dedicado a todo el público; pero al tomar su lugar Hancock, la visión cambió bastante como para convertirse en apta para mayores de 13 y pasar de un David Crockett atractivo y elegante (supuestamente protagonizado por Russell Crowe), a un Crockett más desganado (aunque bien interpretado) de la mano de Thornton. De todas maneras era un presupuesto demasiado ambicioso como para que quedara solo en manos de un director inexperto como Hancock (El Novato), y por eso Howard optó por la producción.
En resumen podemos decir que El Álamo es una película bien realizada, el guión es comprensible y las actuaciones son buenas, pero la descripción de los personajes y la historia en general demuestran que la lucha que tiene lugar no es precisamente la del Álamo, sino entre la historia real y las visiones de Hollywood.
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