"Tú no eres de donde perteneces", dice la adivina, y Edmond inicia su descenso hacia un oscuro y descorazonador infierno urbano en este irresistible film, repleto de ácido humor negro, escrito por David Mamet y dirigido por Stuart Gordon.
El encuentro con la adivina obliga a Edmond, un tranquilo hombre de negocios, a afrontar el vacío de su vida y su matrimonio. La gota que colma el vaso son las quejas de su mujer (Rebecca Pidgeon) ante la rotura de una lámpara por parte de la criada, incitándole a abandonar el seguro aburrimiento de su hogar en pos de la espiral de las oscuras calles de la ciudad.
El extraño acto de liberación que para Edmond supone abandonar a su mujer le incita hacia una caída libre que confunde con libertad, aunque realmente es ahora cuando se siente vivo.
Mientras Edmond avanza hacia la desintegración personal, su racismo y su homofobia emergen; y lo expresa libremente. Descubriendo que "Todo temor oculta un deseo."



