Ebrio de mujeres y pinturas es un nuevo drama coreano, ganador del premio a Mejor Director en el festival de Cannes 2002. Im Kwom-Taek nos enmarca en la historia de un famoso pintor coreano del siglo XIX, Jang Seung-Up. Siendo joven es salvado del ataque de unos vagabundos por quien será su mentor. En agradecimiento a este acto, realiza un dibujo impresionando a su héroe. Años más tarde, ya en una edad adulta, Jang descubrirá que el origen de su inspiración radica en sus tortuosas relaciones sentimentales. Esto le llevará por un camino pleno de desdichas y alcohol, que se reflejará en una obra que cambiará el panorama artístico coreano, y que le catapultará al reconocimiento mundial. El arte ligado a una existencia desgraciada, es algo que todos reconocemos. Por alguna extraña razón, los más grandes creadores artísticos de la historia sufrieron mucho en su vida. Esto es algo que se refleja magníficamente en esta obra. Un retrato humano e íntimo de un personaje muy conocido en Corea, y al que se muestra como una persona que sólo en su arte encontró momentos de paz.
De Niro y Pacino, dos detectives a punto de jubilarse que van a recibir un último caso, el de un asesino cuyo objetivo son los criminales que han quedado en libertad.