"Crítica de Dos chalados y muchas curvas" Críticas
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Crítica de Dos chalados y muchas curvas
Autor
anonymous
Fecha
2006-01-25 09:56:55
Proveedor
Uno
Crítica
Dos chalados y muchas curvas es como La familia Addams o Los ángeles de Charlie, una adaptación de una serie de televisión americana. Pero probablemente con mucha menos enjundia que las anteriores y que no ha llegado nunca al gran público de nuestro país. La película gira en torno a la familia Duke, que vive en el condado de Hazzard en Georgia, donde destilan alcohol ilegal y siempre hay broncas y líos con la justicia. Pero es que en esta película la justicia no es buena y el comisionado Boss Hogg, papel con el que ha dado a darse de bruces Burt Reynolds, está confiscando ilegalmente terrenos en la región. Bo y Luke Duke viven con su prima Daisy y su tío Jesse, y todos juntos crean el licor ilegal más delicioso y pedido, el cual reparten en un vehículo al que llaman General Lee y que aguanta como ninguno las difíciles carreteras secundarias del estado. Éstas y el general Lee se llevan gran parte del protagonismo, porque el interés mayor de la película está en ver como los dos mocetones escapan de los coches de policía conduciendo como locos y causando múltiples explosiones mientras intentan, a la vez, desbaratar los planes de Hogg. Eso, y que Bo y Luke son dos jóvenes de buen ver con un humor muy básico y muchas ganas de meterse en peleas, mientras su prima Daisy lleva los pantalones cortos más cortos que pueden verse en muchas millas a la redonda. Bo es Seann William Scott, el guapo tontuno de Colega, ¿dónde está mi coche? y American Pie, mientras que Luke es Johnny Knoxville de Jackass y Los sexoadictos, y la cantante Jessica Simpson tiene su primer papel con el de Daisy. La historia es muy básica y, aunque no sea de partida un producto pretencioso (por lo que no decepcionará a quién sepa qué va a ver), está plagado de chistes viejos, racistas y sexistas, que no son lo más afortunado del filme y que tal vez no deberían haberse trasladado tan directamente y sin miramientos de una serie de hace casi treinta años a la gran pantalla. Podría decirse que Dos chalados y muchas curvas es una película de verano si no fuese esto hacerle un flaco favor a las películas con las que comparte cartel. Pero definitivamente puede entretener a determinado público adolescente y tiene momentos de acción que, aunque previsibles, están bien llevados.
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