"12 fuera de casa" es la secuela de "12 en casa" (Shawn Levy, 2003), que era un remake de otra película americana de 1950 (dirigida por Walter Lang con el mismo título) que a su vez estaba basada en un libro para niños (de Frank Gilbreth Jr y Ernestine Gilbreth Carey). Las secuelas y los remakes no deberían ser, como lo son, sinónimo de mala calidad: en principio no debería importar de dónde sacan sus ideas los artistas, sino cómo las desarrollan. Pero conocer estos datos puede poner en alerta a más de uno. "12 fuera de casa" es el encuentro de la numerosa familia de Steve Martin y Bonnie Hunt con otra familia, igual de numerosa, durante sus vacaciones. Así que tenemos 24 personajes centrales, niños gritones e insoportables, necesarios si el propósito es confundirnos para distraernos de la poca sustancia que tiene esta comedia. La película se hace pesada, Steve Martin se pasa de histriónico y el contraste no funciona en este caso. Martin es uno de los genios recientes de la comedia norteamericana, o por lo menos lo fue en los 80, como demuestran "El hombre con dos cerebros", "La tienda de los horrores" y "Roxanne". Seguir aquello en lo que se ha convertido su carrera últimamente nos lleva hasta "Se armó la gorda", dirigida por el mismo Adam Shankman que se ocupa de "12 fuera de casa" y "Bowfinger: el pícaro". Si lo decimos es porque lo más interesante de esta película es justamente Martin, aunque sigue sin proporcionarnos una actuación que valga la pena recordar o que se eleve demasiado sobre la masa informe, sensiblera y de humor tonto que es "12 fuera de casa". La película podría servir para completar la oferta familiar de nuestros cines aunque, atendiendo a la cartelera más reciente, parece que estamos sobrados de buenos productos de este tipo. "12 fuera de casa" puede venirles bien a los fanáticos de Steve Martín, pero también en este caso parece mejor esperar hasta el año próximo y ver qué tal le cae el papel del Inspector Clouseau en el remake de "La pantera rosa".