Por mala que sea una película no puede decirse seriamente que sus responsables hayan querido que así sea. Pero lo que tampoco parece lógico es creer que cuando se adapta un vídeo-juego al cine sus productores estén preocupados sobre todo por hacer arte. Curiosamente "DOA" tiene elementos para hacer interesante su adaptación, pero están sencillamente mal organizados y no puede decirse que la dirección de Corey Yuen sea buena. Al menos, si uno aspira a ver algo más que una sucesión de chicas de calendario saltando por las nubes en una mezcla sosa y muy mal actuada de "Tigre y dragón" y un catálogo de ropa interior femenina. Incluso las modelos de estos catálogos lo harían mejor, pues seguirían pareciendo maniquíes (como las protagonistas de "DOA") pero no se moverían a una velocidad ridículamente acelerada. "DOA" está producida por Paul Anderson, el responsable de otros vídeo-juegos de cine como "Resident Evil" y "Mortal Combat", películas también carentes de mucho interés para quien no sea más fanático del juego que del cine. "DOA: dead or alive" no es una mala película, pero lo parece.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.