"¡Disparadme!" es el primer proyecto en seis años del actor egipcio Omar Sharif, actor que levantó pasiones en la década de los sesenta con las películas "Doctor Zhivago" o "Lawrence de Arabia". Ahora llega a nuestros cines su última cinta, "¡Disparadme" tras recibir en Granada el premio Alhambra de Honor. La cinta, una producción italiana de 2006, está ambientada en los últimos años del reino de Nápoles y un emperador fusilado por negarse a hacer la guerra. "Es una película sobre eso tan bello que se llama la gentileza", remachó Sharif. Durante este descanso, el intérprete se ha dedicado a cultivar su afición al bridge, (es uno de los mejores jugadores del mundo), una afición que, por cierto, es quebradero de cabeza para algunos directores de cine, dada su costumbre de anticipar o posponer los rodajes de acuerdo a las competiciones internacionales de este juego de cartas. Parco en palabras, Sharif, con su perfecto español, sigue guardando el atractivo que tan famoso le hizo, a pesar de que ya alcanza los 77 años.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.