El cineasta húngaro Kórnel Mundruczó presentó su tercer largometraje, "Delta", en el Festival de Cine de Cannes, siendo el realizador más joven en participar a sus 33 años. El guión ha sido escrito por el director junto a Yvette Biro, hasta dar como resultado un canto a la belleza de la naturaleza salvaje (posiblemente lo único bueno de la película) ofreciéndonos planos del Delta del Danubio en Rumanía, e inspirándose libremente a las tragedias "Hamlet", de Shakespeare, y "Electra", de Eurípides. De regreso a su pueblo natal después de una larga ausencia, un hombre construye una casa en medio de ninguna parte, ayudado por su hermanastra a quien acaba de conocer. Los hermanos se observan, se descubren y terminan queriéndose. Pero en el mundo de Mundruczó, la felicidad no es bien vista y acabará llegando el drama. Un drama que también llegó a la vida real al morir, en medio del rodaje, el actor principal Lajos Bertok, lo que obligó a la producción a empezar de cero. Al final, tanto diálogo minimalista acaba aburriendo a cualquiera y la química entre los dos protagonistas es prácticamente nula.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.