"Déjà Vu" es lo nuevo de Tony Scott, con Denzel Washington de protagonista. Si además añadimos que el productor es Jerry Bruckheimer, que cuenta ya con su sexta colaboración con el director, es probable que sea suficiente para llamar la atención del público hacia las salas. Trama de acción frenética, con movimientos de cámara imposibles, explosiones bestiales, rótulos inútiles y sobre todo efectos para endulzar la espectacularidad de las imágenes y el sonido. Para dar una idea al público de lo que se pueden esperar con esta nueva producción hollywoodense, bastaría con decir que es una mezcla entre "El fuego de la venganza", "Spy Game" y "Enemigo Público", en resumen, entretenimiento garantizado pero con los pies en el suelo. Si además se cuenta con un reparto de estrellas, el éxito en taquilla está garantizado: Denzel Washington, Val Kilmer y Jim Caviezel se encargan de que nadie se aburra ni considere el tiempo perdido. El primero es el duro investigador protagonista que se ve forzado a buscar las respuestas de un terrible crimen siguiendo un proceso inusual, lo que sumado al sugerente tema del déjà vu, sentir la sensación de haber vivido ya una situación, da mucho juego a la trama y la hace ideal para estas épocas de fiestas.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.