El director y guionista de este filme, Jan Cvitkovic, ganó el premio al mejor director novel en San Sebastián además de competir su película en la sección oficial. No es para menos pues "Defosaenfosa" es una carta de presentación perfecta para el cine esloveno, una comedia (negra) muy bien desarrollada que se vuelve extremadamente oscura hacia el final y que deja en el espectador la sensación de haber realizado un viaje muy completo. La idea de base tiene cierto gusto macabro y el típico humor de Europa del este: Pero, interpretado con gran inteligencia por Gregor Bakovic, es un orador profesional en funerales, muy apreciado porque sus elogiosas glosas siempre consiguen llevar hasta las lágrimas a todo el auditorio. Pero la maestría de Cvitkovic nos lleva desde lo que solamente es un chascarrillo inicial hasta un filme profundo, lleno de seriedad y realizado con un equilibrio perfecto entre el detallismo más acertado y una alocada visión general de la vida y la muerte. "Defosaenfosa" tiene elementos de realismo mágico que recuerdan en cierto grado a experimentos como el de "Léolo". Algunos momentos de la parte central del filme tienen un tempo muy lento, pero sirven para que el actor Bakovic pueda aprovechar al máximo las dotes para el humor absurdo y silencioso que posee. El cine de esta parte de Europa recala a menudo en la dureza de la vida con una frialdad descarnizada a la que no estamos acostumbrados: Cvitkovic hace honor a su escuela y la última parte del filme es de una dureza inusitada, sobre todo porque coge desprevenido al espectador. No importa cuántas veces se vea la película, la sorpresa sigue siendo grande, debido a la firmeza y suavidad con la que el director atrapa a sus espectadores. "Defosaenfosa" garantiza el disfrute de la platea gracias a una gran cantidad de detalles, un sentido del humor renovador y una capacidad para recrear contrastes abismales aparentemente sencilla pero poco habitual.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.