"Cuba-libre" sigue las aventuras de un grupo de "ocupas" desde el desalojo de su casa, haciendo una extraña peripecia narrativa que, aunque se pretende alocada, resulta desastrada al final del ejercicio. Raimundo García debuta en la dirección tras una larga carrera que incluye, en labores de asistente de dirección, "La escopeta nacional" y "Perdona, bonita, pero Lucas me quería a mí". "Cuba-Libre" está relacionada con aquellas películas por la libertad con que exhibe un humor desenfadado, y por tener un reparto amplio al estilo de Berlanga. Sin embargo "Cuba-libre" ha copiado más los defectos que las virtudes de ambas películas, pecando de inconsistente y superficial, fallando en el objetivo final de ser una comedia solvente. A favor del filme cabe decir que las escenas corales tienen calidad por separado, resultando interesante la labor de casi todos sus numerosos intérpretes, aunque no terminen de estar correctamente engarzadas y trabajar juntas por el bien de la película.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.