El coreano Jiehoo Lee presenta su ópera prima, "Cuatro vida", una película en la que el Amor, El placer, la tristeza y la Felicidad acabarán por encontrarse, como ocurre en la vida de cualquier persona. El reparto es todo un lujo: Brendan Fraser encarna el placer y que tiene un idilio con la bella estrella del pop (Sarah Michelle Gellar), el rostro de la tristeza. Andy García da vida a un perverso jefe del crimen que pretende legalizar sus asuntos a través de la artista, así que Fraser tendrá que elegir entre su corazón o su trabajo. La felicidad lleva el rostro de Forest Whitaker, un corredor de bolsa ahogado en su rutina diaria que decide jugarse todo su dinero en el juego clandestino. Finalmente, el amor se llama Kevin Bacon, un doctor localmente enamorado de la mujer de su mejor amigo. Esta tiene un accidente, así que el médico buscará desesperadamente la sangre necesaria y hará que la Tristeza, el Placer, el Amor y la Felicidad coincidan. A pesar de estos actores de lujo (a los que se unen Julie Delpi y Emilie Hirsch) la película es de bajo presupuesto, de 10 millones de dólares, lo que demuestra que hay veces que los actores no se mueven por el dinero y sí por la calidad, porque esta cinta sorprende gratamente, ya que el guión es realmente bueno, porque a pesar de que la historia parece un enredo, todo queda claro y los diferentes hilos se manejan perfectamente. Sin embargo, puede que haya un fallo. Los personajes apenas aparecen en pantalla 20 minutos, y acabas con la sensación de que te hubiese gustado saber mucho más de ellos, porque tienen muchas cosas que contar. ¿O acaso el Amor, por poner un ejemplo, no da para escribir páginas y páginas? Genial Brendan Fraser, que a pesar de ser conocido sobre todo por las películas de acción, los mejores halagos se los ha llevado con cintas como esta, como Crash.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.