Aquellos que hayan visto la versión del año 1979 de "Cuando llama un extraño", no deberían intentar ver este remake descafeinado, aunque la nostalgia les pueda. Simon West, director de "Con Air", no ha conseguido crear una atmósfera suficientemente terrorífica que valide la revisitación del filme. Las personas que no conozcan la versión original, se encontrarán con una película de horror carente de suspense y terror. La efectista y esforzada banda sonora de James Dooley resulta molesta, aunque el compositor lo intenta, el filme no proporciona momentos verdaderamente fuertes que puntuar. El espectador pierde demasiado pronto la confianza en que "Cuando llama un extraño" vaya a asustarles, así que cada vez que arrecia la música, cuesta evitar una sonrisa. Elementos interesantes, aunque insuficientes, son la actuación de la actriz protagonista (una interesante Camilla Belle sustituyendo a Carol Kane) y la elección del director de situar la acción en una casa acristalada al lado de un lago. Pero ahí termina la imaginación de los responsables de "Cuando llama un extraño": volvemos a encontrarnos con lugares comunes que no deberían parecer inevitables, comenzando por una noche oscura y una lluvia incesante.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.