Los fanáticos del comic pueden quedarse tranquilos porque el auge del cine de superhéroes acaba tan solo de comenzar. El futuro no solo nos depara secuelas, trilogías y sagas, sino también películas inéditas de personajes de las revistas gráficas. Mientras Marvel, DC Comics, y otras compañías continúen vendiendo sus héroes el cine de superhéroes continuará creciendo para deleite de todos los amantes de este nuevo género. Ahora le toca el turno a Constantine, el investigador súper poderoso de DC Comics interpretado por Keanu Reeves. Después de realizar todo tipo de géneros en la gran pantalla, sin duda la ciencia ficción es el que más éxito le proporciona a Reeves, quien triunfó mundialmente con su personaje de Neo, en la trilogía de Matrix. Ahora, Reeves es John Constantine, un hombre solitario y amargado que vive en medio de la ciudad de Los Ángeles. Tras un intento de suicidio, Constantine intenta aliviar su conciencia y borrar ese pecado utilizando su capacidad de ver y luchar contra los demonios que caminan sobre la Tierra.
En el guión, escrito por Frank Capello y Kevin Brodbin, Constantine se cruza con la detective Angela Dobson, quien sospecha que su hermana gemela no se suicidó, como reportaron los forenses. Juntos comienzan a investigar, llegando hasta el propio Infierno, donde descubren que el balance entre el bien y el mal está a punto de cambiar.
Dirigida por el aclamado director de videos musicales, Francis Lawrence, en su debut como realizador cinematográfico, Lawrence consigue darle al filme una visión interesante utilizando un estilo de imagen clásico de videos musicales.
El guión es bueno, aunque sufre de una serie de altibajos, ya que por momentos el guión se hunde en una densa explicación teológica de las situaciones, aunque rápidamente regresa a la historia y continúa.
Los efectos especiales, que en este filme se utilizan para recrear a todas las criaturas diabólicas que aparecen en escena, son por momentos demasiado clásicos, aunque usados moderadamente y con una cierta imaginación. Lo más interesante e impresionante de los efectos es la visión del infierno como una versión paralela de nuestro mundo.
Reeves protagoniza su papel con la típica mirada y postura fría pero tierna, que ya vimos en Matrix y otras de sus interpretaciones. Aunque el personaje de Constantine se ha caracterizado en los comics como un hombre muy emocional y probablemente Reeves podría haber expuesto esta faceta del personaje un poco más, pero de todas formas, Reeves es perfecto en el papel. Su compañera femenina es Rachel Weisz, quien ha cambiado súbitamente en los últimos años. Podría decir que después de La Momia y La Momia regresa, su interpretación no era merecedora de ningún premio, por decirlo de alguna manera sutil, pero después de El Jurado, la actriz ha cambiado su estilo de actuación, y ahora en Constantine nos sorprende con una actuación mucho mas madura.
La composición gráfica y visual es estupenda, ambientando la historia a la gran pantalla como si viéramos un comic en movimiento.
Sin dudas, Constantine es una apuesta más acertada de los estudios Warner ahora que han comenzado a adaptar los personajes de DC Comics a la gran pantalla. Con el fracaso de Catwoman el año pasado, era difícil imaginar que los estudios volverían a arriesgarse, pero así lo han hecho y han triunfado. Seguramente, Constantine se convierta en una nueva trilogía para Reeves, dependiendo de su éxito en la taquilla. Pero si Elektra ha recaudado millones, Constantine seguro conseguirá una buena aceptación por parte del público, o por lo menos se lo merece.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.