Con un humor muy particular, Jim Jarmusch, nos presenta once viñetas donde el cigarrillo y una taza de café son el enlace que funde una conversación. ¿Qué es lo que poseen estos dos vicios estresantes e histéricos que hace que la mayoría de la población del primer mundo la consuma a diario y frenéticamente? Quizás su característica más esencial: sirven de nexo, proporcionan una cercanía muy particular en un círculo social. Una taza de café en muchas partes es sinónimo a amigos, conversaciones, secretos... al igual que el cigarrillo, aunque en un nivel un poco más enfermizo. Ahora Jim Jarmusch, nos presenta estas historias donde las conversaciones y los temas que fluyen en ellas son los protagonistas. Las viñetas que conforman este filme son protagonizadas por un grupo de populares actores y músicos, quienes hablan sobre las diferencias de clases, raza y hasta del físico.
Esta especie de documental ha sido rodado durante años y son piezas de otros documentales que Jarmusch realizó hace tiempo. La idea central de este filme es reunir diferentes estilos y personalidades y hacerlos hablar con café y cigarrillos de por medio. En realidad, no hay nada mas allá de eso, tan solo unos minutos nos bastan para saber por que lado irá la película: ninguno. Sencillamente vemos a Roberto Benigni, a Cate Blanchett o Bill Murray conversando como si se tratara de una charla más de un sábado por la tarde. Aunque Jarmusch proclama llevarse el crédito del guión, en realidad en varias escenas nos da la impresión de que se está improvisando, principalmente en el trabajo de Bill Murray.
El gran premio por su actuación en este filme, es para Cate Blanchett, quien hace un doble papel: de ella misma y de su prima. En el papel de su prima personifica a una persona envidiosa con el éxito de Cate.
Coffee and cigarettes es un filme que nos habla de la energía que se transmite de persona a persona en una conversación con café por medio. Y que quizás el factor de tener una taza en la mano o un cigarrillo en la boca, no nos hacen parecer tan extraños y lejanos con el otro.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.