"Cinturón rojo" tiene como trasfondo las artes marciales, pero va mucho más allá. La cinta habla del respeto, la bondad, la familia y la honestidad. Sin duda, vale la pena pagar una entrada de cine por ir a verla. David Mamet, director de películas como "El último golpe" o "Hannibal", estampa su sello personal. Un maestro del Jiu-Jitsu lucha por vivir con el código del samurai en el mundo moderno, es decir, un código en el que lo que es más importante es la lealtad, un estricto código moral y el honor hasta la muerte. Las escenas de lucha son bastante escasas, teniendo en cuenta el título de la cinta, pero muy bien hechas y escritas. No ha sucumbido a la manía de Hollywood de que todo el mundo tiene que luchar como lo hicieran en su momento los personajes de Matrix. Es bastante más realista. Y el protagonista sí que sufre y sí que recibe numerosos golpes. Curioso también el cinturón que lleva Mike Terry, el protagonista: su color en principio es negro (el de la experiencia), pero lo ha llevado tanto tiempo que ya se ven partes blancas. Y es que aunque pasen los años y parezca que lo sabes todo, siempre te queda algo por aprender, igual que los que empiezan en las artes marciales y llevan el cinturón blanco. Con poca promoción, es posible que no esté en el top ten de las películas más vistas, pero merece la pena.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.