Mary ha perdido su apetito sexual y Ed, su marido, está preocupado porque hace días que quiere tener relaciones con ella y no lo consigue. A pesar de las propuestas de sus hermosas y ardientes vecinas y de la ayuda de un buen amigo, Ed no se decide a calmar su deseo con alguien que no sea su mujer, ¿lo conseguirá pronto o acabará escuchando los consejos de su amigo?.