Con Catwoman, Halle Berry intentará conquistar la taquilla española después de no conseguirlo en Estados Unidos. Para asegurarse la victoria no ha elegido un drama (genero que le valió un Oscar), sino que ha optado por el comic un genero que últimamente es el que más ingresos genera. Después de X-Men, ahora lucha contra el crimen vestida en un traje de cuero apretado al cuerpo, que demuestra lo ágil que es con la ayuda de la digitalización. Berry es Patience Phillips, una tímida diseñadora que trabaja en una fábrica de cosméticos y que tras escuchar que la nueva crema de la compañía rejuvenece la piel de las mujeres pero la quema a aquellas que dejan de usarla, es asesinada y vuelta a la vida a través de un gato que tose sobre ella en realidad se supone que renace a medianoche a través de ese mismo gato que le da nueva vida al mejor estilo egipcio. De la noche a la mañana adquiere habilidades y destrezas felinas, y con su nueva fuerza se dispone a buscar a los que la asesinaron.
Así aparece su enemiga, Laurel Hedare, interpretada por una magnífica Sharon Stone. Una súper modelo dispuesta a todo por conseguir rejuvenecer su piel y seguir joven y bella, y eso significa enfrentarse a Catwoman.
Por otro lado está Tom Lone, (Benjamín Bratt), un policía que se ha enamorado de Patience pero que está cautivado por la nueva mujer-gato. Su propósito además de atrapar a Catwoman, es descubrir si Patience y ella son la misma mujer; claro que no se ha dado cuenta siquiera con el arañazo que Patience le deja en la espalda.
El director, que se hace llamar por un solo nombre, Pitof, ha conseguido realizar una fotografía implacable con Berry; los saltos y las imágenes digitalizadas son la esencia de la película y lo único por lo que vale la pena verla. Han hecho un gran trabajo con la actriz, mostrándola en cada detalle luciendo su actuación y también porque no, su cuerpo. Pero tanta dedicación a una cosa ha hecho que el resto de los detalles pasen desapercibidos, los personajes secundarios, las escenas de acción y hasta la historia en general, ya que tanta lucha y mirada felina no nos cuenta verdaderamente qué fue lo que le pasó a Patience (solo hacen alusión a una especie de grupo elite de mujeres gato en la historia); o como se siente con este cambio, como altera su vida, etc. Por ejemplo en Spider Man sabemos que su fuerza y caracterización se basa en su mezcla entre chico estudiante tímido y el súper héroe; pero en Catwoman no aparece ninguna escena donde se explique qué siente Patience cuando su naturaleza cambia para siempre.
Otro de los detalles que hacen de este filme una gran decepción es la falta de erotismo y química entre Berry y Bratt. Para que la película la pudieran ver todos los adolescentes (que son los que mas gastan) decidieron no incluir escenas sexuales, por lo que lo poco que aparece entre los dos personajes es vacío y poco romántico.
Finalmente, a no ser por Spider Man 2, este año las películas de Comic no van por buen camino: El Castigador, Catwoman y hasta podríamos incluir a Van Helsing.
¿Tendrá el gato Garfield más suerte que su amiga Catwoman?
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.