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(10 comentarios / 16 valoraciones)
Cada vez estoy más convencido de que Woody Allen es un director europeo. Su última película “Cassandra’s dream” es muy oscura y deprimente, parecido a obras del gran cineasta sueco Irgman Bergman. Pero, cabe destacar que Allen no es Bergman y que nunca podrá serlo, aunque Allen haga todo lo posible. Parece que sea un director novel intentando parecerse a las grandes leyendas del séptimo arte. A sus 72 años, tiene una fuerza juvenil que, mezclado con su propio estilo, crea una película casi perfecta.
En su última película, Woody Allen mezcla temas como la ludopatía, la avaricia, la inseguridad, la moral y el sentimiento de culpa. Esta película ha hecho que tenga que afirmar algo que nunca hubiera sido capaz de escribir: Ewan McGregor y Colin Farell hacen unas interpretaciones magistrales. Sobre todo, Colin Farell que hace una caracterización verosímil de una persona que el sentimiento de culpa le está destrozando. También hay que destacar la interpretación de la debutante Hayley Atwell que entra con fuerza en el mundo del cine.
El único problema de la película es el final, justo pero, simplón. Syd Field (guionista y escritor de “El libro del guión”) dijo lo siguiente: “Siempre que vea una película bien hecha se encontrará con un final fuerte y directo, una resolución bien definida”. Esto lo cumple pero, el clímax final de la cinta resulta en algún momento un poco forzado.
10 de 14 usuarios han encontrado útil este comentario.