Películas como "Carretera al infierno" (1986) hicieron que más de uno se pensara dos veces eso de recoger a alguien en la carretera y después de ver esta cinta aquellos que sean influenciables ni se lo van a plantear. Para los amantes del género, adeptos a películas como "La matanza de Texas", no la van a dejar pasar por alto en la cartelera y harán bien. No van a descubrir nada nuevo. Verán masacre, situaciones escalofriantes, persecuciones obsesivas y casi demoníacas... pero tendrán que reconocer la calidad. En décadas, este tipo de películas han mejorado en parte impulsadas por un público cada vez más exigente y este remake de "Carretera al infierno" tiene calidad. Sean Bean se perfila como una cara de referencia en el papel de psicópata y más de uno se planteará el ofrecerle papeles del perfil de Hannibal Lecter. Ese puesto ya está cubierto, por todos es sabido, pero siempre hay hueco para nuevos personajes.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.