En Portugal, durante la noche del 24 al 25 de Abril de 1974, la radio emite una canción prohibida: "Grândola". Podría tratarse de la insumisión de un periodista rebelde; pero en realidad es el detonante de un golpe de Estado militar que cambiará la faz de este pequeño país, así como el destino de inmensos territorios en Africa.
