Un grupo de colegiales viajan en un autocar que se dirige al campo. Cuatro niños deciden "despistarse" del grupo para vivir sus propias aventuras. Una tormenta de verano les obliga a buscar refugio en un caserón destartalado y siniestro. Sin embargo, la casa no está deshabitada, sino que en él viven todos los monstruos del cine, que se hayan reunidos en un congreso muy particular: Drácula, Frankenstein, el hombre-lobo, son algunos de ellos que, como están en horas "extralaborales", se presentan con apariencia de personas normales.