Poco se puede decir de "Bobby Z", salvo que en la mayoría de los países en los que se ha estrenado ha saltado directamente a la venta en DVD. Se trata de la nueva película de John Herzfeld, el director de "15 minutos", y como suele ser habitual en él, la trama no es lo importante (llegando, incluso, a carecer de sentido), porque lo importante son los enfrentamientos violentos. Te puede gustar si tienes claro qué tipo de película vas a ir a ver, es decir, que si quiere acción a raudales, te puede llegar a gustar. Hay una interesante variedad de personajes, aunque bastante típicos, sobre todo el de Paul Walker (por cierto, especialista en el tema): un hombre que tiene algo que esconder y que está en peligro de muerte. Hezfeld salta de personaje en personaje, de localización en localización sin un ritmo definido con tal de producir cuantas más escenas de acción sean posibles. Esto quiere decir que visualmente está bien, pero las conversaciones entre los protagonistas son muy escasas y, en la mayoría de los casos, intrascendentes. Walker vuelve a dejar en evidencias sus límites para la interpretación, aunque por momentos nos podemos creer que es un tipo duro. Fishburne es el único que se salva, pero desgraciadamente no está en pantalla mucho tiempo.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.