Craig Brewer plantea una propuesta con tintes bíblicos y redentores en el que lucen estrellas como Samuel L. Jackson, Christina Ricci y Justin Timberlake. El cantante está más que decidido a convertirse en una de las promesas de la actuación hollywoodense y está claro que quiere deshacerse de su faceta de compañero sentimental de alguna pareja famosa. En esta cinta, Brewer nos traslada al Sur norteamericano, esa tierra tan alejada del cosmopolitismo y el progreso del Norte. A pesar de que la Guerra de Secesión ya queda muy atrás en la historia continúa habiendo grandes diferencias entre ambos territorios... y el sur es la tierra donde anidan las creencias religiosas más peregrinas y donde, realmente, pueden ocurrir hechos y situaciones insólitas. En esta ocasión se explora un caso personal que permite hallar un punto de esperanza para los personajes que la interpretan. Ricci luce una figura envidiable que nada tiene que ver con sus curvas adolescentes. Samuel L. Jackson nos muestra un ‘look’ muy alejado del que nos tiene acostumbrados. Él es la decadencia personificada aunque al final de la cinta recupera algo de su gallardía. En fin, una historia entretenida que no nos provocará la sensación de haber tirado el dinero a la basura si acudimos al cine para verla.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.