John Travolta vuelve a interpretar al taimado gangster Chili Palmer de su predecesora Como Conquistar Hollywood. Si en la película original se intentaba introducir en el mundo cinematográfico, en esta nueva secuela acogerá bajo su protección a una hermosa Uma Thurman, alejada de los sables de Tarantino, en el mundo discográfico. Si mientras en la primera película el sentido del humor era sarcástico, esta nueva entrega se queda en meramente olvidable. Que la frase publicitaria de la película evoque al famoso baile de los protagonistas en la ya mítica Pulp Fiction, puede dar una idea de la falta de confianza que despierta este producto en sus propios productores. Con un cúmulo de personajes histriónicos y carentes de fuerza argumental, esta obra no es capaz de sostenerse en ninguno de los diferentes líos argumentales. John Travolta hace tiempo que perdió el compás cinematográfico, y Uma Thurman da la impresión de haber participado en esta obra como pasatiempo. Y es precisamente así como hemos de tomar este film, un buen entretenimiento que no dejará huella en nuestro recuerdo.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.