Frank Marshall, director de "Bajo cero", tiene una impresionante trayectoria como productor de algunas piezas claves del cine de entretenimiento estadounidense: Indiana Jones, los Gremlins, Roger Rabitt y el próximo "Parque Jurásico" son algunos de sus trabajos en este campo. Como director ha sido responsable de "Aracnofobia" y "Viven", dos películas correctas en sus respectivos géneros. Como en "Viven", "Bajo cero" nos lleva a parajes helados, aunque no en los Alpes sino en la Antártica. Enésima producción de Disney protagonizada por perros tira-trineos, "Bajo cero" es interesante como producto alimenticio, dirigido especialmente a los niños y a los amantes de los animales. Efectivamente, los ochos huskies siberianos que protagonizan la película consiguen las mejores actuaciones de "Bajo cero". El carácter del filme está impreso en el mimo que Marshall ha dedicado a fotografiar a estos animales y la majestuosidad de los parajes nevados de Canadá y Noruega. Marshall demuestra gran capacidad como director al dotar una historia simple y con un final previsiblemente positivo, de suspense, emoción y preocupación por los perros que centran la narrativa. El realizador hace un acercamiento interesante a sus animales: no es un documental (aunque está basado en una historia real), pero tampoco intenta hacernos creer que sus perros tienen los superpoderes creativos de Lassie.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.