La vida de Patrick y Dominic es idílica. Tras la muerte de su padre, su madre empezó a viajar y los hermanos se quedaron prácticamente solos en su hermosa y decadente casa. Dedicados a pescar y a cazar conejos en compañía de su perro, Patrick y Dominic se sienten felices hasta que aparece en sus vidas Anya, una muchacha alemana de 17 años que al principio sólo se hará amiga de ellos.