Cuando el dentista de Miami Ted Brooks se entera de que su madre biológica ha muerto y es convocado para ir a Alaska a recibir una herencia poco se imagina que en lo que ésta consiste realmente: un equipo de perros de trineo. Pese a lo que podría pensarse en un primer momento, Ted decide quedarse con los animales, lo cual contraría sobremanera a un endurecido hombre de las montañas llamado Jack que los quiere para él.
