Un melodrama con un exquisito aire a cuento de hadas. Kirsten Sheridan dirige una sensacional película donde el romance, el drama y la música se entremezclan para dar forma a una historia diferente pero con ciertos aspectos reales. August Rush es un niño huérfano de once años, todo un prodigio de la música, fruto del amor de una noche. Sus padres, un encantador músico irlandés llamado Louis y una joven chelista sobreprotegida llamada Lyla, se encontraron por casualidad una noche y se dieron cuenta que compartían más que su amor por la música. Después de esa noche decidieron volver a encontrarse pero un trágico accidente los separó. Once años más tarde el padre de Lyla le confiesa que realmente no perdió a su bebe en el accidente y ella comienza la búsqueda de su hijo. Por su parte, August también los está buscando y utiliza a la música como su instrumento para llegar a ellos. Pasión por la música es lo que desprende este film, una excepcional apuesta para disfrutar en familia con una actuación aceptable del pequeño actor, donde no falta ningún sentimiento.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.